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Cuídate durante la temporada de gripe
Cómo calmar a tu hijo hasta que se le pase el resfriado.

Las temporadas de resfriados van y vienen. Y vuelven a venir. Si bien no hay mucho que puedas hacer para que el resfriado se vaya rápido, existen muchas maneras de aliviar los síntomas y las emociones de tu hijo - y hacerlo sentir más cómodo hasta que le pase.

Acércate y quédate cerca.
Cuando los niños no se sienten bien suelen tener miedo o preocuparse. Esto significa que probablemente tu hijo deseará más que nada tenerte cerca. Es posible que descanse mejor si le colocas en un sofá donde pueda verte en lugar de estar solo en un dormitorio. Y, puesto que las enfermedades pueden hacer que los niños se sientan más apegados, dejar que el niño descanse en tus brazos un rato puede hacerle olvidar sus síntomas molestos del resfriado para que duerma profundamente.

Insiste en el descanso.
Dormir es crucial para recuperarse. Un niño resfriado debe descansar mucho, porque esto ayuda al cuerpo a combatir el virus. Mientras duerme, un humidificador de vapor frío o un vaporizador ubicado en la habitación de tu hijo puede humedecer el aire y ayudar a mejorar la congestión y la tos del niño.

No dejes de darle líquido.
Los líquidos también son fundamentales. Cuando los niños están enfermos, el dolor de garganta y la nariz tapada tienden a hacerlos respirar por la boca. Esto puede provocarles sequedad en la boca y aumentar la pérdida de líquidos corporales. Por eso, asegúrate de que tu hijo se mantenga hidratado con mucho líquido, como jugos y agua. Los líquidos pueden ayudar a diluir la mucosidad nasal, aliviar la congestión nasal y calmar el dolor de garganta.

Destapa la nariz.
Independientemente de la edad, trata de que el niño tenga las vías aéreas lo más despejadas posible. A los niños mayores se les puede enseñar a sonarse la nariz. Si tu hijo es muy pequeño para limpiarse la nariz, usa una solución salina y un aspirador nasal (una perita que succiona la mucosidad de las fosas nasales). Comienza colocando unas gotas de solución salina en cada orificio nasal. Espera unos minutos y luego utiliza el aspirador para quitar el exceso de mucosidad. La repetición de estos pasos antes de comer y de acostarse puede ayudarlo a estar más cómodo mientras come y duerme.

Dale un baño tibio.
Un baño puede aliviar temporalmente la fiebre. También puede ser una gran distracción cuando el niño se siente mal por estar enfermo. Entonces, prepara un baño tibio una, dos o hasta tres veces al día y deja que el baño le calme.

Estar enfermo no es divertido para nadie, pero los niños necesitan cuidado especial incluso cuando tienen resfriados y tos leves de temporada. Además de los síntomas que presentan estas enfermedades, los pequeños cuerpos de los niños se sienten cansados y debilitados, y su ánimo puede decaer. Cuidar bien a tu hijo y hacerlo sentir cómodo es la mejor receta para ayudarlo a sentirse mejor lo antes posible.