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Cómo aliviar los síntomas del resfriado de tu hijo

Estar enfermo no es divertido para nadie, pero los niños necesitan cuidado especial incluso cuando tienen resfriados y tos leves de temporada. Hacerlos sentir lo más cómodos posible es a veces la mejor receta. A continuación te presentamos algunas formas sencillas para ayudarlos a aliviar sus síntomas. Recuerda consultar con tu pediatra si tienes alguna pregunta acerca de cómo tratar la tos y el resfriado de tu hijo.

Para los niños menores de 4 años: no se recomienda usar medicamentos para tos y resfriados sin receta médica. Consulta con tu médico otras maneras de tratar el resfriado de tu hijo. Los analgésicos y antifebriles de un solo ingrediente como el Infants’ and Children’s TYLENOL® y el Infants’ and Children’s MOTRIN® son opciones que puedes utilizar para bajar la fiebre y aliviar el malestar y los dolores asociados con un resfriado de tu hijo.

Para niños mayores de 4años: los medicamentos para tos y resfriados sin receta son seguros y eficaces cuando se usan como se indica. Asegúrate de leer y seguir cuidadosamente las instrucciones de la etiqueta del producto, incluidas las instrucciones sobre la dosis.

Para niños de cualquier edad:

Asegúrate de que descansen lo suficiente.

Dormir es crucial para recuperarse. Un humidificador de vapor frío o un vaporizador ubicado en la habitación de tu hijo puede humedecer el aire y ayudar a mejorar la congestión y la tos del niño, lo que facilitará su relajación. Asegúrate de limpiar el humidificador con frecuencia para evitar la propagación de gérmenes.

No dejes de darle líquido.

Cuando los niños están enfermos, el dolor de garganta y la nariz tapada tienden a hacerlos respirar por la boca. Esto puede causar deshidratación y sequedad en la boca. Por lo tanto, asegúrate de que tu hijo ingiera suficiente jugo de frutas, infusiones y agua. El vapor caliente también puede aliviar la congestión nasal y calmar el dolor de garganta.

Destapa la nariz.

Independientemente de la edad, trata de que el niño tenga las vías aéreas lo más despejadas posible. Un niño mayor puede aprender a sonarse la nariz. Si tu niño es muy pequeño, usa algunas gotas de solución salina (pide una recomendación a tu pediatra) y un aspirador nasal. Comienza colocando unas gotas de

solución salina en cada orificio nasal. Espera unos minutos. Aprieta el bulbo aspirador y luego coloca suavemente la punta de goma en un orificio nasal. Suelta lentamente el bulbo para eliminar el exceso de mucosidad. La repetición de estos pasos antes de comer y de acostarse puede ayudarlo a estar más cómodo mientras come y duerme.

Dale un baño tibio.

Un baño puede proporcionar alivio temporal de la fiebre. También puede ser una gran distracción. Prepara un baño tibio una, dos o hasta tres veces al día y deja que el baño le calme. Saca al niño de la tina si comienza a temblar.

Quédate cerca.

Cuando los niños están enfermos, suelen tener miedo o preocuparse. Esto significa que lo que más desea tu hijo es estar cerca de ti. Dejar que el niño descanse en tus brazos o acostarlo en un sofá donde pueda verte puede ser más relajante que estar solo en una habitación.

Un antifebril y analgésico con sabor agradable para los niños.

Consulta la tabla de dosificación para conocer más sobre cómo administrar productos pediátricos TYLENOL® a los más pequeños.